A la deriba...

viernes, 1 de octubre de 2010

Cuando la noche es larga la oscuridad aparenta eterna, el miedo que cubre mi cuerpo se apodera de mi mente y mi imaginación vuela a un mundo sin fronteras, oscuro y tenebroso.
Los entes de este mundo caminan pero sin sentido ni rumbo alguno, aquellos que parecen ser, no lo son, sus rostros muestran el dolor de sus aparentes almas. ¡Les entiendo!
Este es un mundo oscuro y tenebroso, siento que pierdo mi rumbo, me uno a ellos caminando sin sentido atormentado por el ambiente que me rodea, ya casi siento que pertenezco a este lugar.
El aire es irrespirable, se siente húmedo y frió, es como si el sol no existiera aquí, sigo caminado pero no se a donde voy.

Oh Señor

Oh Padre
que estas en el cielo,
a ti te pido y te ruego,
perdones mis pecados.
Acerca a nosotros tu reino.

y danos la salvación.
Enséñanos señor a perdonar,
para que lo hagamos,
a quien nos ofende.

No permitas que acepte la tentación,
y librame de toda oportunidad de pecar.

Amen.